martes, 26 de julio de 2011

Somos jóvenes.


Somos jóvenes. Se supone que bebemos mucho, nos portarnos mal, y follamos hasta perder la cabeza. Estamos diseñados para la fiesta. Es así.
Sí, algunos tendremos sobredosis o nos volveremos locos, pero Charles Darwin dijo: “No puedes hacer una tortilla sin romper algunos huevos”. Y de eso se trata: de romper huevos. Y por huevos, me refiero a emborracharnos con tragos de primera.
Si pudierais veros, se me parte el corazón. Vestís chaquetas de punto.
Lo teníamos todo. La cagamos más y mejor que cualquier otra generación. Éramos preciosos.
Somos un desastre, soy un desastre. Y pretendo serlo hasta los veinte muchos o incluso hasta los treinta y pocos. Y me follaría a mi madre antes de que nadie me quite eso.

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